La decisión central fue articular la comunicación en torno a dos ejes complementarios: el evento de presentación como detonante de cobertura inmediata, y un programa de relaciones con medios sostenido en el tiempo para consolidar la presencia de la marca más allá del lanzamiento.
Se trabajó una segmentación editorial clara — medios generalistas, especializados en energía, tecnología B2B, real estate y sostenibilidad — porque la misma tecnología tenía ángulos noticiosos muy distintos según la audiencia. Para medios de sostenibilidad, el foco era la descarbonización. Para medios de negocio, el ahorro de costes operativos. Para medios tecnológicos, el ADN digital de los motores.
Se integraron además tres asociaciones sectoriales clave — ANESE, IFMA y A3E — como palanca de credibilidad y acceso a audiencias especializadas que los medios solos no habrían alcanzado.