La decisión central fue hacer la campaña experiencial desde el principio. Enviar una nota de prensa sobre una alianza con Disney habría generado cobertura puntual pero sin vínculo real con la marca. La apuesta fue por crear un kit físico que los periodistas pudieran abrir, probar y vivir antes de escribir sobre ello.
Se diseñó una segmentación de medios por enfoque editorial — lifestyle, familia, salud, negocios — con mensajes adaptados a cada uno, porque el mismo producto tenía ángulos muy distintos según la audiencia. No se trató de distribuir una nota genérica, sino de hacer encajar el mensaje con el interés específico de cada medio.
El objetivo no era solo cobertura inmediata, sino fortalecer relaciones con periodistas clave que pudieran seguir siendo prescriptores de Santa Teresa más allá de esta campaña.